
El texto de María Salgado quiere no ser una reseña para evitar atascarse en discusiones afinadas. Quiere, por el contrario, hacer por responder, por mirar a los ojos la obra inquietante de Angélica Liddell, mediante unas “notas de práctica”, una lectura de Perro muerto, sobre a) el desorden global actual, b) la posibilidad de su representación y c) la posibilidad de decir esa representación, de hablarla a partir de una vaga noción de “lo poético”- noción que siempre aparece cuando se experimenta con cualquier tipo de lenguaje. Con algo de retraso llega esta no-reseña para discutir con la anteriormente publicada “Corriente de pensamientos de butaca a Liddell y viceversa”; pero es que Perro muerto, según cree humildemente LLLP, es, al menos, una de las obras más importantes estrenadas en Madrid el año pasado.
Lectura gratuita> TODA LA POÉTICA POSIBLE (O CASI). RESEÑA NO: NOTAS DE PRÁCTICA
