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Contrabando / 7 : A panamerican poet, Laura Jaramillo en el puesto /// MAD JFK EZE PHL BOG RDU

“Cómo puede la palabra ‘post-  heroico’ siquiera existir pero la verdad es que existe-importada no de la publicidad sino de las teorías inventadas para vender conceptos en el campo de la publicidad”

Foto: Luis Fer Jaramillo / BOG

El contrabando #7 tardó dos años en alcanzar las costas. Su tránsito intrincado comienza en 2009, cuando la operaria Salgado se va a vivir a la isla irreal de Nueva York, a la calle Ludlow en concreto, donde dicen que John Cale grabó la primera maqueta de la Velvet Underground. No obstante toda la mitomanía que traía en la maleta, sus ideas sobre NY se van reconfigurando a medida que enfrenta los precios imposibles y los espejismos de vida y de contacto que asolan Manhattan así como las emocionantes visiones de vida e imaginación que crecen entre esas mismas grietas. En una de estas noches de síes y noes, de amores por la potencia y desamores por la impotencia de vivir allí, en una galería del Bajo, en la presentación de la gran antología de poesía Latinoamericana de Cecilia Vicuña y Ernesto Livo-Grossman, en una momento de intersección de recitales, perfos y presentaciones, en un segundo que queda grabado en algún vídeo de sombras chinescas, Salgado conoce a Jaramillo. Al principio no le parece bilingüe, pero luego resulta que lo es y que, por esto, abre la puerta entre dos escenas a veces incomunicadas: la poesía norteamericana de avant-garde y la poesía newyorker escrita en español. Entonces sabe que ella es el enlace perfecto para el tráfico de textos y preguntas a través del infinito mapa poético de los US. Le propone contrabando casi al poco del encuentro y ella acepta. Salgado contacta entonces con el operario Cortiñas del puesto ny-sur (buenos aires) para comenzar el trabajo de lectura. Juntxs leen los escuetos-pero-enormes The Reactionary Poems en un pdf que no encuentra problema para el paso de frontera. Cuando a los pocos meses sale editado Civilian Nest, Salgado se lo envía cumplidamente a Cortiñas – Cortiñas lo recibe y lee con paciencia y diccionario – Cortiñas escribe de vuelta a Salgado – dice – ESTAMOS LISTOS: OPERAR. A finales de 2009 Cortiñas & Salgado comienzan lentamente a traducir algunos poemas civiles y algunos poemas reaccionarios para darse de bruces con el esperable anglicismo de la gramática (inglesa) de Jaramillo y con los habituales problemas del léxico (hispano) de ambos, que deciden resolver del modo más coherente con el manual de Contrabando: “ante la duda, elijan término much panamericano”. La premisa léxica hace que las palabras de la traducción suenen mitad-colombia-mitad-argentina. La falta de pericia traductora deja como resto un toque de gramática anglo que, no obstante, da lejana cuenta del Queens del que Jaramillo es la poeta. Ya es 2010 cuando Salgado regresa a Madrid. Cortiñas y Salgado arman una entrevista que envían telemáticamente a Jaramillo, pero aquí la poeta se nos pierde durante varios meses. Pasa el tiempo y con el tiempo pasan cantidades de sucesos difíciles de resumir en unas pocas líneas bastante tiempo después, cuando Jaramillo reaparece en el buzón de los contrabandistas para decir AHORA VIVO EN DURHAM, NC, ASÍ ES LA VIDA. Así es la vida, sí. En enero de 2011, Salgado empaqueta otra vez sus bártulos y se marcha a estudiar a la UPenn, donde el Pennsound, en Philadelphia. Tal vez por cargar menos mitomanía en la maleta la ciudad oscura y dura le resulta la mar de salada y la más emocionante de las ciudades de poetas. En marzo de 2011, durante el springbreak, Jaramillo viaja desde Durham hasta Phila para visitar a Salgado. Hacen amago de hacer la entrevista, repasan las traducciones, se saludan, se prometen que de este año no pasa y no pasa porque aquí está, al filo del año, el trasiego de tanto y tanto tráfico: unos textos que, para rizar el rizo global, fueron terminados y corregidos por Jaramillo desde la Bogotá de donde sus padres son originarios: Lecturas gratuitas >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>

Laura Jaramillo es una poeta de Queens (NY) que actualmente vive en Durham, Carolina del Norte. Es la autora de Material Girl (próximamente en Subpress), Civilian Nest (Love Among the Ruins, 2010), The Reactionary Poems (Olywa Press, 2008) y B (inédito). Creció entre Nueva York y Bogotá. Sus estudios en Literatura y Cine la han llevado a vivir en los bosques del norte del estado de Nueva York, Philadelphia y, ahora, al Sur de los Estados Unidos. Empezó a escribir dentro del mundo de la “poesía experimental norteamericana”, término del que siempre ha recelado, si bien le resulta útil como nombre en clave de la genealogía de formas que usa en su trabajo. Cuando vivía en Philadelphia, en torno a los veinte años, contactó con un grupo de traductores que le mostraron los textos de las vanguardias poéticas latinoamericanas que ahora influyen en sus ideas sobre la poesía. Sus poemas se inspiran en la música soul, el cine, la comida, el son montuno, las siestas, sus amigos, Walter Benjamin, la historia y el paseo. Estudia un doctorado de Literatura en la Universidad de Duke.

A/V: + En Pennsound. Lectura en la Segue series (Bowery Poetry Club) y en la Emergency reading series (Kelly Writer’s House) + En Chapter and Verse + En Jupiter 88 issue #21

Poética (de The elective affinities US) (traducción): Quiero escribir una poesía realmente peligrosa, una poesía que diga la VERDAD, no la verdad en un sentido periodístico, sino en un sentido personal, en un sentido político, en un sentido formal (y bueno, sí, puede que a veces también en un sentido periodístico) En la era de Sarah Palin, nosotros, poetas y americanos tenemos una obligación renovada con el lenguaje y con la construcción de sentido, con la claridad, con la comunicación. Las sandeces oscurecen y distorsionan, en política y en poesía. La verdad es una estética en sí misma: rara y cruda y divertida y oscura y obscena y bella. Los poetas y la poesía (¡y la novela!) que amo, los que están ligados íntimamente a lo que soy y a lo que escribo, transmiten su propia versión de la realidad – no confundir con el realismo – a través de la escritura. Yo espero humildemente hacer esto: escribir el collage desordenado de las impresiones, la maraña de historias, imágenes y palabras que constituyen mi consciencia, mi realidad.

Q:   ¿Puede  la  utopía  contenernos  a  todos?